lunes, 3 de octubre de 2016

Redes sociales y diabetes: ¿pueden Facebook y Skype mejorar el control glucémico en pacientes con diabetes tipo 1 en tratamiento con bomba de insulina?

En la actualidad los programas de salud se han adaptado a las nuevas tecnologías e Internet. Algunos pacientes usan la red para informarse y  además para buscar apoyo en grupos de intercambio de experiencias y apoyo mutuo. Un ejemplo de ello es el grupo de Facebook “Diabetes Macedonia”, con 1430 seguidores (pacientes, familiares, profesionales) existente desde el año 2008,el cual busca ayudar a los pacientes brindando información científica supervisada por profesionales de la salud e interactuar con los pacientes.
Los usuarios de este grupo cerrado en Facebookparticiparon en un estudio durante 12 meses llevado a cabo en Skopje, Macedonia. El objetivo fue evaluar las redes sociales y el programa de descarga de datos como herramientas para mejorar el control glucémico en pacientes con bomba de insulina.  
En el estudio hablaron un total de 56 pacientes entre 14-23 años de edad, los cuales fueron divididos de forma aleatoria en  2 grupos. El grupo denominado “regular”, formado por 29 pacientes quienes acudían según el protocolo estándar con visitas regulares a su médico, y el grupo “Internet” con 27 pacientes que utilizaban además el programa de descarga de datos en casa e interacción vía Facebook (chats) y Skype (videos y audio) con el equipo diabetológico.
Los resultados principales resultados del estudio fueron:
  1. Los resultados de la hemoglobina glicosilada (HbA1c) en ambos grupos mejoró a los 12 meses. El  grupo “regular”: 7.7 ± 1.6% inicial versus 6.6 ± 1.5% a los 12 meses; el grupo “Internet”: 7.8 ± 1.9% inicial versus 6.4 ± 1.6% a los 12 meses.
  2. Las visitas a través de Internet se distribuyeron con estos porcentajes: Facebook (54%), Skype (12%) y ambas redes (34%). La mejoría se evidenció en los primeros 6 meses.
  3. No hubo diferencias en la incidencia de complicaciones agudas (cetoacidosis e hipoglucemia grave), dosis total diaria de insulina ni cambios en el peso en ambos grupos.
  4. El consejo médico realizado a través de las redes sociales fue personalizado en función de las necesidades de cada paciente. Los pacientes participaron activamente en el proceso de toma de decisiones sobre la gestión de su diabetes.
Como conclusión del estudio, se destaca que las redes sociales permiten promover el conocimiento de la diabetes y la interacción con los pacientes, además de generar un control similar a las visitas regulares al médico especialista.
Resumido por: Ilse Medrano Brockmann, máster en Endocrinologia pediátrica en el Hospital Sant Joan de Déu.

Resultados del cuestionario sobre la rotación de las zonas de punción en jóvenes con diabetes tipo 1

Un estudio realizado en Estados Unidos en el que participaron chicos y chicas con diabetes tipo 1 (DM1), en edades comprendidas entre los 2 y los 17 años, demuestra que la rotación de zonas de punción, con independencia del dispositivo que se utilice, previene la aparición de bultos en las zonas de inyección, llamados lipohipertrofias.
El objetivo del estudio, publicado en el Journal Pediatric Health Care, fue examinar el número de zonas que utilizan los jóvenes (media de edad: 11,8 años) con DM1 para administrar la insulina, así como las barreras que ellos mismos percibieron para utilizar nuevas zonas de punción.
Los chicos y chicas que participaron en el estudio tenían una media de 5,9 años de evolución de la DM1. Seguían tratamiento con múltiples dosis de insulina administrada con “bolis” un 52 % de los participantes  y un 48% conbomba de insulina. Los valores de hemoglobina eran de 9 % en los pacientes que seguían tratamiento con múltiples dosis y de 8,3% para los que utilizaban bomba de insulina. Los pacientes de mayor edad presentaban peor control metabólico que los más jóvenes.
Mediante un cuestionario específico, consensuando con expertos y pacientes, se preguntó a los chicos y chicas sobre las posibles causas que impiden a estos pacientes ampliar zonas de punción. El cuestionario final constaba de 9 preguntas sobre el dolor, comodidad, haber sido o no informado por su equipo de diabetes, entre otras. El 41% de los cuestionarios fue contestado independientemente por los chicos, mientras que el 59% restante lo contestaron los niños con la ayuda de los padres.
De los resultados del proceso de encuesta, se desprenden los siguientes datos:
  • Un 36% de los pacientes reportó utilizar únicamente dos zonas de punción, seguido de un 25% que utilizaba 3 zonas y un 22%utilizaba una zona. Tan sólo un 15% de los chicos utilizaba 4 zonas para pinchar la insulina.
  • El 49% de los pacientes que seguían tratamiento con “bolis” y un 64% de los tratados con bomba decían tener miedo a utilizar nuevos sitios de punción y manifestaban sentirse cómodos utilizando sus zonas habituales.
  • Se observó que los niños que tenían mayor número de barreras para elegir un nuevo sitio de punción se pinchaban en menos sitios y presentaban peores valores de hemoglobina, principalmente en aquellos tratados con múltiples dosis. Así mismo, se comprobó queno utilizar un adecuado patrón de rotación favorece la aparición de lipohipertrofias (bultos o prominencias en las zonas de inyección) contribuyendo a empeorar el control metabólico. Para detectarlas es necesario un examen físico en el que se deben palpar estas zonas con los dedos.

Conclusiones

Un gran número de pacientes y sus familias no utilizan todas las zonas de punción, a pesar de haber recibido consejos sobre la importancia de seguir un patrón de rotación de zonas como parte del autocuidado de la diabetes. Sólo utilizan la tercera parte de las zonas adecuadas para la punción de insulina.
Se identificaron como principales barreras:
  • El miedo al dolor en las nuevas zonas.
  • La dificultad para pincharse en la nueva zona y comodidad con las zonas utilizadas habitualmente.
Se recomienda a los pacientes y padres interesados en incorporar zonas nuevas de punción concertar una cita de educación para practicar en las nuevas zonas, con la supervisión de su educadora como estrategia de aprendizaje y para adquirir confianza.
Con el fin de favorecer la ampliación de uso de zonas de punción se pueden utilizar estrategias de distracción para paliar el miedo al dolor al administrar la insulina en niños pequeños tales como cantar, uso de juegos interactivos, puzles, libros… En niños más mayores y adolescentes se recomienda utilizar técnicas cognitivo-conductuales, incluyendo técnicas de relajación, uso de pensamiento positivo, reevaluación cognitiva y uso de un plan incentivador. Registrar la zona de punción utilizada puede ser una buena estrategia, así comoutilizar el refuerzo positivo para conseguir utilizar nuevas zonas.
Resumido por: Carmen Yoldi Vergara, enfermera de educación terapéutica en diabetes de Hospital Sant Joan de Déu.

El Tuebingen Grill Study demuestra niveles más altos de glicemia después de comidas ricas en grasas y proteínas

Tradicionalmente el cálculo de la dosis de insulina se centra en  el contaje de las raciones de hidratos de carbono. Sin embargo cada vez son más las evidencias de que el contenido de grasas y proteínas contribuye significativamente en el aumento de los valores deglucemia de los pacientes con diabetes.
Un grupo de investigación de la Universidad de Tuebingen (Alemania) llevó a cabo un estudio que ha sido recientemente publicado en la revista Pediatric Diabetes,en el cual se investigó la influencia de una cena rica en proteínas y grasas sobre la glucemia nocturna de un grupo de adolescentes con diabetes tipo 1. En el estudio participaron 15 adolescentes con una edad media de 16 años que recibieron en dos días consecutivos una comida estándar  y una comida con el mismo número de raciones de hidratos de carbono pero rica en grasas y proteínas.  La composición de ambos menús fue:
  • Comida estándar: 50 gr. de tomate, 50 gr. de pimiento, 280 gr. de patatas hervidas, 14 gr. de aceite, 40 gr. de pavo,  60 gr. de pan,  5 gr. de mantequilla, 20g. de jamón y un contenido en fibra de 10 gramos.
  • Comida rica en grasas y proteínas: 50 gr. de tomate, 50 gr. de pimiento, 280 gr. de patatas hervidas, 34 gr. de aceite, 240 gr. de pavo,  60 gr. de pan,  12 gr. de mantequilla, 120 gr. de jamón y un contenido en fibra de 10 gramos.
La dosis de insulina se ajustó únicamente en base a la cantidad de hidratos de carbono calculando así un bolo individual para cada persona que participó en el estudio. Las concentraciones de glucosa nocturnas se midieron de forma continua con un sensor de glucosaintersticial durante las 12 horas posteriores a la ingesta.
El análisis de las descargas del sensor mostró que el área bajo la curva para la comida estándar fue de 1400 mg/dl/12h mientras que para la comida rica en grasas y proteínas fue de 1968 mg/dl/12h lo que equivale a decir que la glucemia fue mucho más alta para la comida rica en grasas y proteínas.
La máxima diferencia entre las concentraciones de glucosa tras ambas comidas se produjo entre las 4-12 horas después de la ingesta, siendo la máxima a las 6 horas. La glucemia a las 12 horas de la ingesta (a la mañana siguiente) fue de 91 mg/dl para la comida estándar y de 153 mg/dl para la comida rica en grasas y proteínas. Para la comida estándar el 31% de los valores de glucosa estaban por debajo de 80% y el 24% por encima de 150 mg/dl; para la comida rica en grasas y proteínas el 3% de los valores de glucosa estaban por debajo de 80% y el 48% por encima de 150 mg/dl.
Las conclusiones de este estudio indican que a las 12 horas posteriores a la ingesta de una comida rica en grasas y proteínas las concentraciones de glucosa son significativamente más altas que con una comida estándar similar pero con un contenido bajo de grasas y proteínas. Todo ello nos sugiere que el efecto de grasas y proteínas debería ser tenido en cuenta en el consejo dietético que se da a personas con diabetes y que al mismo tiempo es necesario diseñar algoritmos que permitan ajustar la dosis de insulina al contenido de grasas y proteínas de una comida.
Resumido por: Dr. Roque Cardona Hernández, pediatra endocrinólogo y coordinador clínico de la Unidad de Diabetes del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona.

Un estudio concluye que la diabetes puede ser un riesgo de infección en procedimientos quirúrgicos

Un estudio presentado en la Sociedad para la Salud Epidemiológica de América (The Society for Healthcare Epidemiology of America) apoya la consideración de que la diabetes es una factor de riesgo de infección en múltiples tipos de procedimientos quirúrgicos.
En los últimos años se ha publicado acerca del impacto de la diabetes en el incremento de la tasa de infección del sitio quirúrgico, entendido éste como la zona del organismo en la que se lleva a cabo una cirugía.
Para realizar este estudio se llevó a cabo una búsqueda bibliográfica y meta-análisis siguiendo las directrices MOOSE (Meta-analysis of observational studies in epidemiology group), de estudios publicados entre diciembre 1985 hasta julio 2015. Los términos que se utilizaron para la selección de las publicaciones científicas fueron: “factores de riesgo”, “glucosa”, “diabetes” e “infección en la zona quirúrgica”.
Mediante la búsqueda de estas palabra clave, se identificaron 3.631 estudios, se revisaron 522 artículos completos y fueron elegibles 94. Estos estudios incluyeron pacientes adultos con diabetes (no se diferenciaron entre diabetes tipo 1 o tipo 2) sometidos a procedimientos quirúrgicos de cualquier tipo.
En total 16 estudios estaban accesibles para evaluar la asociación entre hiperglucemia y la infección en el sitio quirúrgico, unos estudios incluían la valoración de la glucosa plasmática pre o intraoperatoria y otros evaluaban los niveles de glucosa postoperatoria. Agrupando todos estos estudios, se apreció que existía mayor posibilidad de infección en el sitio quirúrgico en presencia de diabetes.
Se valoraron diferentes tipos de cirugía (ginecológica, colorectal, artroplastia, cardiaca, espinal y otras), sin embargo la cirugía cardíaca presentó la más alta asociación entre diabetes y el riesgo de infección en comparación con los otros tipos de cirugía. No hubo relación significativa con el tipo de infección o con el índice de masa corporal del paciente.
La conclusión de este análisis de la literatura científica presenta resultados que apoyan la consideración de la diabetes como factor de riesgo independiente para la infección del sitio quirúrgico en múltiples tipos de procedimientos quirúrgicos. Asimismo, son necesarios esfuerzos continuos para mejorar los resultados quirúrgicos en el paciente con diabetes, desde mejorar el control glucémico previo así como los niveles perioperatorios (durante el momento de la cirugía).
Resumido por: Larisa Suárez Ortega, pediatra endocrinóloga del Hospital de Sant Joan de Déu Barcelona.

Nueva insulina Glargina 300 U/ml frente a la Glargina 100 U/ml en personas con diabetes tipo 1

La diabetes tipo 1 requiere tratamiento con insulina de por vida, con consecuencias directas en la calidad de vida. Para su autogestión la administración de insulina debe ser adecuada y adaptable al estilo de vida de cada individuo.
Las recomendaciones actuales se basan en la administración de una insulina basal asociada a la administración de análogos de insulina de acción rápida en forma de bolus en las comidas o en terapia con bomba de insulina con el objetivo de optimizar los niveles deglucosa en sangre y minimizar los episodios dehipoglucemia
El objetivo del estudio EDITION 4 fue comparar los resultados de la nueva insulina Glargina 300 U/ml (Gla-300) con un perfil farmacodinámico más plano en comparación con la Glargina 100 U/ml (Gla-100).
En un estudio multicéntrico, en grupos paralelos seleccionados al azar, fase 3ª, participaron 549 sujetos adultos (≥18 años de edad) con diabetes tipo 1, incluidos en 124 centros de 12 países. De forma aleatoria se dio tratamiento con Gla-300 o Gla-100 una vez al día durante un periodo de 6 meses, mientras los participantes continuaban con la insulina rápida que utilizaban anteriormente.
Los sujetos recibieron educación para el adecuado uso del medidor de glucosa y el diario de estudio. Se recogieron los siguientes datos: peso (kg), IMC (Kg/m2), requerimientos de insulina (U/kg/día), porcentaje de insulina basal previa (%), hemoglobina glicosilada (HbA1c),perfil glucémico (8 glucemias capilares/día) antes de la visita, episodios de hipoglucemia nocturna confirmada, hipoglucemia grave, cuestionario de satisfacción del tratamiento de la diabetes (DTSQ) y cuestionario de la calidad de vida (EQ-5D).
El cambio en la HbA1c fue equivalente en ambos grupos, Gla-300 no presentó inferioridad frente a Gla-100. Los resultados también fueron similares para Gla-300 cuando se comparó el momento de administración (mañana o noche).  No hubo diferencias en relación a las hipoglucemias, excepto durante las primeras 8 semanas de estudio, los episodios de hipoglucemia nocturna confirmada e hipoglucemia grave fue menor con Gla-300.
En conclusión, la insulina Gla-300 proporciona un control glucémico similar a la Gla-100 con un menor riesgo de hipoglucemiaindependientemente del momento de administración.
La nueva insulina Gla-300 (Toujeo®), está aprobada en adultos. Actualmente se está realizando un estudio multicéntrico internacional para valorar la eficacia y seguridad en población pediátrica.
Resumido por: Larisa Suárez Ortega, pediatra endocrinóloga del Hospital de Sant Joan de Déu Barcelona.

Harvard y el MIT anuncian una cura de la diabetes que acabaría con las inyecciones

Los casos de diabetes se han incrementado mucho en los últimos años, sobre todo motivados por el aumento de la tasa de obesidad y los hábitos de vida poco saludables, si bien algunos tipos de diabetes son hereditarios, como la diabetes tipo 1, cuya causa es un trastorno autoinmune. Según datos de la Federación de Diabéticos Españoles, el 13,8% de los ciudadanos de nuestro país padece la enfermedad, que en el caso de la diabetes de tipo 1 es diagnosticado con mayor frecuencia en la infancia y adolescencia. De hecho, solo en España hay 29.000 casos de menores de 15 años diabéticos y cada año se registran más de mil casos nuevos.

No obstante, la cura para la diabetes de este tipo está más cerca que nunca gracias a los prodigiosos resultados de una investigación conducida por el Hospital General de Massachussets y que ha conseguido restaurar la función de insulina en el organismo de animales durante seis meses, lo que equivaldría a varios años en humanos, de acuerdo a un artículo publicado en 'Telegraph'. Es decir, si esta posible vacuna es efectiva, podría suponer el final de las inyecciones de insulina diarias para muchos enfermos, que solo tendrían que someterse a transfusiones de células productoras de insulina cada pocos años.

Así es cómo funciona

Según explico el equipo del MIT a la revista 'Cell', la investigación se centró en el uso de células madre embrionarias para producir otras células, en este caso productoras de insulina y prácticamente idénticas a las que genera el organismo. “Este descubrimiento tiene el potencial de proveer a las personas diabéticas de un nuevo páncreas protegido del sistema inmune, que permitirá controlar el azúcar en sangre sin necesidad de medicamentos. Al menos este es el sueño”, explicó el doctor Daniel Anderson, profesor de biología en el MIT.

Las personas diabéticas no necesitarán medir el nivel de azúcar en sangre constantemente ni tampoco inyectarse insulina durante meses o quizás años

La diabetes de tipo 1 es un trastorno autoinmune que provoca que el pancreas deje de producir insulina, la hormona que regula el nivel de glucosa en la sangre, y si es demasiado alto puede producir graves daños en nuestro organismo. Si bien las personas con diabetes han aprendido a vivir su enfermedad con normalidad, deben estar constantemente testando su nivel de azúcar en sangre durante el día e inyectándose insulina, que puede producir, según indica 'The Telegraph', múltiples complicaciones, como la ceguera, aunque otras fuentes lo tachan de mito.

Por su parte, Julia Greenstein, vicepresidenta de 'Discovery Research' del JDRF, uno de los mayores centros de investigación altruista en diabetes tipo 1, se felicitó de la calidad de vida que podría suponer para estos pacientes la vacuna. “Esta terapia puede suponer un avance en la lucha contra la enfermedad y evitar que las personas diabéticas tengan que preocuparse durante años meses o años”, añadió.

Así funciona la app OneTouch Reveal

OneTouch Reveal, la nueva app que LifeScan ha lanzado al mercado tiene 3 grandes ventajas para las personas con diabetes que deseen controlar mejor su enfermedad.
Para empezar los medidores compatibles con la app pueden sincronizarse con OneTouch Reveal a través de una simple conexión  Bluetooth. Cualquier smartphones o tablet con sistema operativo iOS o Android enlazado con el medidor puede recibir la información al instante una vez realizada la glucemia. El dato permanece en la nube y puede ser consultado en cualquier momento. Ya no es necesario apuntar el dato en un cuaderno, la app lo hace por ti.
La segunda de las ventajas es la gestión de esos datos que lleva a cabo OneTouch Reveal. La app analiza los datos glucémicos creando tablas y gráficas a todo color que permiten identificar patrones altos o bajos y relacionarlos con los hábitos de vida que los han producido. De esta forma ayudar a mejorar el control de la persona con diabetes a lo largo del tiempo y que está tenga información para tomar decisiones.
Finalmente, la tercera de las ventajas es la posibilidad de compartir la información. Con OneTouch Reveal el paciente puede enviar los resultados o informes a su médico o enfermera a través de email, sms, whastapp o llevarlos impresos para compartirlos durante la consulta. Una información que también se puede compartir con otras personas como familiares.
Sin duda una app para llevar controlada la diabetes en el bolsillo y una aplicación que junto a otras del mercado que se convierte en una excelente herramienta para el control de la diabetes de forma continuada. Una alternativa más económica a la monitorización continua de glucosa. Cuantos más controles se hagan las personas con diabetes más información gestionarán estos dispositivos en el smartphone y mejores decisiones podrán tomar las personas con diabetes.