sábado, 13 de diciembre de 2008

Prevención y evaluación de complicaciones:

Las complicaciones de la diabetes están dadas principalmente por la enfermedad microvascular (retinopatía, nefropatía, neuropatía) y la enfermedad macrovascular (aterosclerosis). Como sabemos la diabetes tipo 2 inicia en forma silenciosa, por lo que el diagnóstico puede ser tardío y la presencia de estas patologías puede haber surgido al momento del diagnóstico, ya que su aparición aumenta con el paso del tiempo. Además, se piensa que sólo podemos enlentecer la progresión de la enfermedad, pero no detenerla.


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Examen oftalmológico de rutina:

El screening para retinopatía diabética se debe realizar ya que la cirugía de fotocoagulación por láser previene la pérdida de visión. Según la ADA la frecuencia sería la siguiente:

Adultos y adolescentes con DM1 examen a los 3 a 5 años de inicio de la DM.

DM2 examen cercano al diagnóstico de DM

Luego exámenes anuales en ambos casos, si la enfermedad progresa se deben hacer controles más cercanos.

Las mujeres que planeen embarazo, deben ser examinadas en forma exhaustiva, y ser aconsejadas sobre el riesgo de aparición o progresión de la enfermedad. Las mujeres embarazadas deben ser controladas en el primer trimestre y luego realizar un control estricto hasta un año postparto.

Los pacientes DM tienen vicios de refracción en forma frecuente, lo que también debe ser evaluado.

Examen de pies:

Debemos considerar que la enfermedad vascular y la neuropatía inciden en la aparición de morbilidad en los pies.

Anualmente se debe realizar un examen completo del pie, incluyendo la evaluación de sensibilidad con monofilamento, y la aparición de factores de riesgo de úlceras y amputación. En cada visita se debe realizar una inspección visual.

En la piel se debe buscar la presencia de heridas, eritema, calor local, o hiperqueratosis, que sugieren la presencia de daño en esa zona. Se debe evaluar las deformidades óseas, las articulaciones, etc. Según los hallazgos se debe derivar al paciente a podología, enfermera o médico especialista.

Se puede buscar enfermedad vascular periférica a través de los pulsos pedios, y una historia de claudicación. Muchas veces los pacientes son asintomáticos, y una prueba de índice tobillo-braquial podría ayudar.

Se debe aconsejar el cuidado de los pies.

Evitar andar descalzo; probar la temperatura del agua antes de bañarse; cortar las uñas en forma adecuada, remover los bordes filosos con una lima, no cortar las cutículas; lavar y revisarse los pies diariamente; los zapatos deben ser cómodos, ni muy holgados, ni muy apretados, y deben ser adaptados en caso de problemas; los calcetines deben ser de talla adecuada y se deben cambiar a diario.

Screening de nefropatía:

El signo más temprano de nefropatía diabética es la pérdida de proteínas por la orina. La excreción normal de albúmina es menor a 20 mg/día, si un paciente diabético presenta calores entre 30 y 300 mg día en forma persistente, se habla de microalbuminuria, y es indicador de nefropatía diabética, a menos que haya una enfermedad renal concomitante. Si es mayor de 300 ya se habla de proteinuria. Se debe medir en un periodo de 3 a seis meses porque hay muchos falsos positivos, por lo que se debe realizar al menos dos exámenes.

El screening se justifica porque existe un tratamiento eficaz con IECA y bloqueadores del receptor de angiotensina II, junto con un estricto control de niveles glicémicos. Si hay nefropatía, puede ayudar la restricción proteica.

Screening de enfermedad coronaria:

Los pacientes diabéticos tienen mayor riesgo de enfermedad coronaria, además pueden presentar síntomas atípicos o ser asintomáticos. Lamentablemente, no se ha demostrado que diagnosticar la enfermedad en etapas tempranas o una intervención precoz mejore los resultados en este tipo de pacientes. Además la dislipidemia, la hipertensión, el tabaquismo, la historia familiar, y la micro o macroalbuminuria no predicen adecuadamente la presencia de isquemia en exámenes de estrés. Si el paciente presenta enfermedad vascular periférica o carotidea, y mayores de 35 con vida sedentaria que planifiquen iniciar un programa de ejercicio importante se debe realizar un examen de esfuerzo.

También la ADA sugiere realizar evaluación de riesgo en forma anual para iniciar tratamiento con aspirina o IECA.

Se debe reducir el riesgo de enfermedad macrovascular.

La enfermedad cardiovascular es más frecuente en los diabéticos y éstos tienen una menor esperanza de vida que la población normal.

Muchos de estos pacientes presentan factores de riesgo al momento del diagnóstico (obesidad, hipertensión, dislipidemia, tabaquismo) y algunos ya tienen enfermedad ateromatosa.

Algunos factores de riesgo modificables son: LDL, HDL, HA1C, PA sistólica, tabaquismo. (según UKPDS) esto sugiere que habría una reducción del riesgo si controlamos estos factores y se utiliza aspirina.

Dieta, ejercicio y baja de peso

Dieta, ejercicio y baja de peso. Mejoran los niveles de glucosa, y enlentecen la progresión de intolerancia a la glucosa a diabetes.

Dejar de fumar es una de las intervenciones que mayor impacto generan.

Control glicémico

Control glicémico. La ADA recomienda lograr una glicemia normal o lo más cercana posible, con HbA1C

Tratamiento farmacológico

Tratamiento farmacológico. La ADA recomienda que se inicie tratamiento con metformina y cambios en el estilo de vida. Si no se logra un buen control se debe adicionar otro fármaco o insulina. La historia natural de la enfermedad lleva a la disfunción de las células beta, y así suben los niveles de glucosa progresivamente.

Control de la presión arterial.

Control de la presión arterial. Es muy importante para evitar la enfermedad macrovascular y evitar la progresión de la nefropatía y la retinopatía. Idealmente mantener niveles bajo 120/85, aunque la recomendación es de 130/80. Habitualmente se requiere un diurético y un IECA (o bloqueadores del receptor de angiotensina II) para lograr los valores recomendados.

Control de niveles de lípidos

Control de niveles de lípidos. Se debe realizar perfil lipídico al menos una vez al año. Los pacientes con bajos niveles de lípidos podrían ser evaluados cada dos años (LDL<100>50 mg/dL, triglicéridos<150).

Uso de la aspirina

Aspirina, en pacientes con enfermedad macrovascular está ampliamente aceptado su beneficio.

En cuanto a la prevención primaria, no está claro su impacto, pero sería menor su efecto en comparación al caso anterior.

La ADA la recomienda en casos de prevención secundaria (IAM, bypass vascular, AVE o TIA, enfermedad vascular periférica, claudicación o angina). También en casos de prevención primaria si el paciente tiene un factor de riesgo adicional como edad >40, tabaquismo, HTA, obesidad, albuminuria, dislipidemia, o historia familiar de enfermedad coronaria.

Diabetes

Introducción
La mayoría de alimentos que consumimos se transforman en glucosa, una forma de azúcar. Nuestro cuerpo utiliza la glucosa como una fuente de energía para que funcionen adecuadamente nuestras células, músculos y todo nuestro cuerpo. Para que podamos absorber la glucosa, necesitamos una hormona llamada insulina que se produce en el páncreas (órgano localizado en el abdomen, cerca del estómago).

Definición
Cuando una persona tiene diabetes su páncreas no produce suficiente insulina o el cuerpo no puede utilizarla adecuadamente y sin insulina la glucosa no puede entrar en nuestras células, por lo que la glucosa se queda en la sangre y se filtra a través de los riñones. La elevación en los niveles de glucosa en la sangre causa daño progresivo e irreversible de muchas partes del cuerpo.

Millones de personas tienen diabetes mellitus, frecuentemente llamada diabetes. La diabetes es una enfermedad seria y crónica causada por problemas con la producción de insulina.

Tipos de diabetes
Existen diferentes tipos de diabetes, las más frecuentes son la diabetes tipo 1 y la diabetes tipo 2.

Diabetes tipo 1. Esta forma del padecimiento se observa con mayor frecuencia en niños y adultos jóvenes, también se le conoce como diabetes juvenil o insulinodependiente. La causa no se conoce, pero los investigadores creen que es debida a factores genéticos (herencia) o ambientales. Es una enfermedad que no puede prevenirse.

En este tipo de diabetes, las personas no pueden fabricar insulina y deben inyectarse diariamente esta hormona para poder vivir. Los síntomas que se presentan más comúnmente son: orinar frecuentemente, sentir mucha hambre, cansancio, visión borrosa, sed intensa, pérdida de peso o irritabilidad.

Diabetes tipo 2. La mayoría de las personas con diabetes tienen la de tipo 2, que generalmente se observa en personas mayores de 45 años, también se le conoce como diabetes no insulinodependiente. Es una alteración del metabolismo que se asocia con obesidad, sedentarismo (falta de ejercicio) y malos hábitos alimenticios.

Los factores de riesgo de este tipo de diabetes son: antecedentes familiares, personas con sobrepeso, aquellas que no hacen ejercicio o tienen alteraciones de los niveles de colesterol y en mujeres que durante el embarazo tuvieron diabetes.

Esta enfermedad se presenta cuando el cuerpo no fabrica suficiente insulina o no puede utilizarla en forma correcta. Los síntomas más frecuentes son: cualquiera de los síntomas de la diabetes tipo 1, infecciones frecuentes, heridas que sanan muy lentamente, adormecimiento de manos o pies.

Tratamiento
El principal objetivo del tratamiento es mantener los niveles de glucosa dentro de los rangos normales. El tratamiento depende del tipo de diabetes que tenga. Es una enfermedad que requiere la vigilancia diaria y el control estricto de los niveles de azúcar en sangre.

En la diabetes tipo 1 debe aplicarse la insulina que el cuerpo no puede producir (existen insulinas sintéticas), es preciso que las personas con este tipo de diabetes vigilen sus niveles de glucosa en forma constante y hagan ejercicio diariamente.

El tratamiento de la diabetes tipo 2 incluye principalmente cambios en la dieta, ejercicio regular y control de peso. Si estas medidas, que en conjunto se llaman cambios en el estilo de vida, no son suficientes, el médico puede prescribir medicamentos para disminuir los niveles de glucosa.

Si no se trata, la diabetes puede causar:

Altos niveles de azúcar en sangre que pueden hacer que la persona sienta sed intensa, cansancio, pérdida de peso, orina con frecuencia o infecciones frecuentes.
Otros problemas serios de salud: daño en otros órganos, principalmente ojos, riñones, nervios y corazón.
Las personas con diabetes también pueden tener disminución de los niveles de azúcar debido a: exceso de medicamentos que disminuyen el azúcar en sangre, dosis excesiva de insulina o que no comen suficiente. Es importante seguir el esquema de alimentación y los medicamentos que el médico recete. Una disminución importante en los niveles de azúcar puede hacer que las personas tengan temblores, mareos, sudoración, hambre, dolor de cabeza, palidez de la piel, mal humor o cambios en la conducta, dificultad para poner atención, confusión y hormigueo en la boca.

La mejor forma de controlar la diabetes es tener los niveles de azúcar en sangre dentro de los parámetros normales. Recuerde, los niveles de azúcar en sangre aumentan después de comer cualquier alimento, por eso es muy importante vigilar de manera muy estrecha el plan de alimentación.

Complicaciones

Enfermedad renal (del riñón)
Enfermedades cardiovasculares (del corazón)
Ceguera
Daño en los nervios
Amputación
Disminución de la esperanza de vida
Muerte