lunes, 2 de mayo de 2011

¿QUÉ ES LA HIPOGLICEMIA Y CÓMO DETECTARLA?

¿QUÉ ES LA HIPOGLICEMIA Y CÓMO DETECTARLA?

Hipoglicemia es el término médico para designar a la disminución del nivel de azúcar en la sangre. Aunque tradicionalmente se dice que se ha presentado una hipoglicemia cuando el nivel está por debajo de 60 ó 50 mg, en la práctica muchas personas presentan síntomas cuando sus niveles han descendido a 80 ó 70 mg o incluso cuando descienden de niveles muy elevados a aquellos que podríamos calificar de “normales”.


El dato más importante es saber que puede producirse daño cerebral irreversible en una persona que presente una hipoglicemia severa por un tiempo prolongado.
Con frecuencia los episodios hipoglicémicos se presentan debido a los siguientes acontecimientos:

1. Ingestión reducida de alimentos, a menudo como parte de esas dietas “locas” para perder peso.
2. Ingestión de licores de cualquier tipo.
3. Exceso de actividad física sin haber aumentado la comida de forma proporcional.
4. Omitir comidas o “saltar garrocha” como a veces decimos.
5. Exceso de insulina, dosis exageradas de los medicamentos de la diabetes o el uso de otros medicamentos, drogas ilícitas o licor que presentan interacción entre sí y disminuyen el azúcar en la sangre.

Los síntomas de hipoglicemia suelen ser:

1. Sensación mal definida de malestar o indisposición.
2. Habla confusa que puede aparentar embriaguez.
3. Visión nublada.
4. Sueño excesivo, incluso en situaciones como al conducir.
5. Caminar de forma tambaleante (como de borracho).
6. Dolor de cabeza.
7. Temblor de las manos.
8. Sudoración súbita y profusa (fría).
9. Mal humor o irritabilidad.
10. Mareos, debilidad, cansancio.
11. Inconsciencia, coma y muerte o daño cerebral irreversible.

sábado, 2 de abril de 2011

LA FAMILIA DEL DIABÉTICO

La familia del diabético juega un papel fundamental para conseguir la victoria contra la diabetes. Es importante no aislar al diabético sino darle apoyo emocional y motivarlo a hablar del tema, de sus temores y sus interrogantes. La familia debe orientarse a la búsqueda de información relativa a la enfermedad y su tratamiento apropiado.

Debe solicitar asesoría médica para la prevención de las complicaciones y también de la forma de prevenir la diabetes en otros miembros. Debe convertirse en un “organismo informado” de manera que pueda rechazar los eternos “brujos y curanderos” que buscan embaucar inocentes.
Es necesario que las personas entiendan que cuando aparece un diabético, la familia entera debe cambiar y mejorar su estilo de vida.

No es adecuado que, mientras al paciente se le manda a ejercitarse y modificar su dieta, el resto de la familia siga frente a él, cayendo en el sedentarismo y excesos dietéticos.

Esto es más importante en el caso de los niños diabéticos, que como todos los niños tienen la tendencia a copiar los actos de sus mayores y no sus discursos.

La familia debe convertirse en un grupo promotor de las actividades físicas y, si es posible, las deportivas. Tiene que aprender acerca de comer sanamente en su totalidad y no solo “poner a dieta al diabético”.

Deben vigilarse el cumplimiento del uso de los medicamentos y de la insulina, pero sin convertirse en un “odioso centinela”, sino más bien, enfatizando las conveniencias de realizar un tratamiento que preserve la salud del diabético y que exprese directamente el deseo familiar de conservarlo en buenas condiciones para el disfrute del tiempo en común con la familia.

Muchas familias descuidan estos aspectos durante años, y a veces décadas, para después terminar sacrificando muchos de sus recursos y esfuerzos lidiando con el diabético discapacitado o complicado, y entonces, extenuados, llegan a la conclusión de que hubiera sido más fácil convertirse en una familia de apoyo al diabético desde el inicio.

miércoles, 2 de marzo de 2011

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO DE LA DIABETES?

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO DE LA DIABETES?


El tratamiento de la diabetes actualmente es muy efectivo, pero requiere aprendizaje y perseverancia. Debe ser instituido lo más temprano posible para que sea capaz de evitar las complicaciones ocasionadas por esta enfermedad. Estas complicaciones se producen cuando la enfermedad pasa desapercibida o cuando, como vemos frecuentemente, las personas no le dan la importancia debida al diagnóstico que se les ha presentado.

El tratamiento debe ser hecho a la medida de cada paciente, por lo que aquí solo les presentaré una visión general que debe ser ajustada a través de la comunicación entre el paciente, su familia, su médico y su equipo de salud.

En el tratamiento deben considerarse como altas prioridades lo siguiente:

1. Actividad física o ejercicio
2. Plan de alimentación
3. Medicamentos orales y/o insulina
4. Educación en diabetes
5. Participación del paciente y su familia en grupos de diabéticos
6. Vida social
7. Control médico preventivo, planeado y periódico

Cada uno de estos aspectos se “dosificará” y se “negociará” con el paciente y sus familiares cercanos. En estos se deberá tener en cuenta también la edad, condición física actual, su habilidad para manejar estos factores, los costos que cada uno de ellos
conlleva, y la capacidad familiar para afrontarlos. Deben analizarse los antecedentes como infartos previos, hipertensión y capacidad sensorial como la visual.

Sin embargo, cada uno de estos componentes del tratamiento deben indicarse tomando también en cuenta el gusto del paciente, pues si lo que se le proponga compagina bien con sus gustos, es más probable que lo mantenga durante mucho tiempo y por tanto sea muy exitoso.

miércoles, 2 de febrero de 2011

¿CUÁL ES LA ALIMENTACIÓN ADECUADA PARA EL DIABÉTICO?

Para el diabético debe establecerse un plan de alimentación sana. La verdad es que las recomendaciones que se le ofrecen a los diabéticos son ideales para mantener la salud de todas la personas, pues lo principal es eliminar todos los excesos y perversiones alimentarías que plagan la alimentación acostumbrada en la “dieta occidental”.

Lo más importante para determinar si está comiendo adecuadamente es la determinación y anotación de sus niveles de azúcar en la sangre antes y después de las comidas.

El diabético debe ser disciplinado y establecer una rutina de alimentación pero sin caer en el aburrimiento. Puede ser que se le recomiende dividir las comidas. Si se come tres veces al día, ahora se tendrá que dividir en cinco o seis porciones diarias. Obviamente estas serán de menor tamaño a lo habitual pero, si las sumamos serán equivalentes. Debe ser precavido con las bebidas alcohólicas pues estás pueden originar descompensaciones e hipoglicemias.

En términos generales las siguientes recomendaciones le serán útiles:

1. No se limite a un solo tipo de alimentos, consuma alimentos variados.
2. Limite la cantidad de sal que consume, con más razón si es hipertenso.
3. Limite la cantidad de azúcares refinados, de preferencia use un edulcorante de su agrado. No crea que la miel, el sirope o el azúcar morena son mejores.
4. Mida las cantidades de almidones, granos y harinas que consume.
5. Limite las mantecas y el colesterol que consume
6. Lleve un registro escrito de todo su consumo, eso le ayudará a tomar mejores decisiones acerca de qué comer, cuándo comer y cuánto comer
7. Lleve sus registros con su médico y el equipo de salud en cada cita y pídale que lo revise.

domingo, 2 de enero de 2011

¿CUÁNTOS TIPOS DE DIABETES MELLITUS EXISTEN?

Los tipos más frecuentes de diabetes son los denominados tipos 1 y la tipo 2.


Podría decirse que estos nombres obedecen más a la conveniencia médica para la conducta terapéutica y a la tradición. Unas décadas antes se decía que la tipo 1 era característica de los niños y adolescentes, por lo que se le denominaba “diabetes juveniles”, mientras que la tipo 2 se presentaba con mayor frecuencia en mayores de 30 años y por tanto se le conocía como “diabetes del adulto”.

En la práctica denominamos diabetes mellitus tipo 1 a la diabetes en que es imperativo el uso de insulina para lograr controlar los niveles de azúcar en la sangre dentro de los límites normales. Mientras que aquellos pacientes en que pueden controlarse sus niveles de azúcar sanguíneo o “glicemia” mediante la utilización de pastillas orales, reciben el diagnóstico de diabetes mellitus tipo 2.

Sin embargo, algunos pacientes que inicialmente se controlaban con pastillas (tipo 2) al correr de los años necesitan usar insulina y pasan a la categoría 1.

Existe un tercer tipo de diabetes mellitus, bastante común, que se presenta en las mujeres durante el embarazo y que requiere manejo dietético, actividad física acorde al estado gestante e insulina. Se conoce que la aparición de diabetes gestacional o del embarazo debe ser interpretado como un signo de advertencia pues muchas de estas mujeres desarrollarán franca diabetes unos cuantos años después.

Los datos demográficos muestran que 90% de los diabéticos presentan diabetes mellitus tipo 2, y que de ellos la gran mayoría son individuos obesos. Estos datos resaltan la fuerte relación de la obesidad como el factor más importante en la mayoría de los casos para el desarrollo de la diabetes. Es tan fuerte esta relación que en la actualidad, dada la gran incidencia de obesidad que afecta a los niños, se encuentran, con frecuencia, niños con diabetes tipo 2.

Adicionalmente existen otros tipos de diabetes ligados a tumores de diversos órganos y a alteraciones endocrinológicas múltiples y que son raras.

domingo, 19 de diciembre de 2010

¿QUÉ HACER ANTE UNA HIPOGLICEMIA?

¿QUÉ HACER ANTE UNA HIPOGLICEMIA?

Ante la disminución del azúcar en la sangre, debe realizarse una determinación de azúcar capilar o glucometría. Si no puede verificarse o se siente muy mal actúe con rapidez, pues podría perder el conocimiento y entrar en una situación grave o en coma.

1. Beba o coma algún alimento azucarado. Los alimentos de dieta, light o “sin azúcar añadida”, probablemente no le serán útiles.
2. Después de 10 a 20 minutos verifique su nivel de azúcar en la sangre. Si aún se encuentra bajo, ingiera otra vez algún alimento azucarado de preferencia que sea líquido.
3. Después de otros 10 a 20 minutos, hágase otra vez la glucometría. Si está bajo, consuma otra cantidad de alimento o líquido azucarado y póngase en contacto con emergencias, su equipo de salud, bomberos, Cruz Roja o servicio similar.
4. Si se ha normalizado, vuelva al plan de alimentación que le ha sido recomendado, pero comente el episodio con su médico para que planee cómo evitar otras situaciones similares.

Como medida preventiva, lo principal es enseñar a sus familiares, amigos, cónyuges y compañeros de trabajo o escuela a reconocer los síntomas de hipoglicemia para que puedan ayudarle si usted presenta conducta incoordinada o si está inconsciente.

Existe un medicamento llamado “glucagón” que sube rápidamente el nivel de azúcar en la sangre, y por tanto es muy útil en las emergencias hipoglicémicas. Viene en un equipo listo para ser inyectado.

Tan pronto la persona se sienta mejor hay que proporcionarle un líquido o alimento azucarado y conseguir ayuda profesional.

Como se aplica igual que las dosis de insulina, una manera de lograr un entrenamiento adecuado para que sus familiares manejen con efectividad el glucagón es enseñarles a aplicarle las dosis de insulina en los tiempos normales. De esa forma sabrán la técnica adecuada para inyectarle el glucagón y revertir la hipoglicemia.

En la Escuela para Diabéticos le proporcionamos, sin costo alguno, tarjetas de identificación que le señalen al público su condición de diabético, la posibilidad de que usted sufra hipoglicemia y las recomendaciones para ayudarlo. También contienen sus datos personales y de sus familiares, y equipo de salud a quien llamar en una emergencia.


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¿QUÉ ES LA DIABETES MELLITUS?

Tener elevados los niveles de azúcar en sangre, significa que la alerta se ha disparado.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), actualmente existen aproximadamente 150 millones de personas con diabetes en todo el mundo, y que según las predicciones, este número puede duplicarse hacia el año 2025. Mucho de este aumento ocurrirá en países en vías de desarrollo y será debido al crecimiento de la población, al envejecimiento de la misma, a las dietas malsanas, a la obesidad y a las formas de vida sedentarias.


Las principales causas de diabetes son genética, obesidad, sedentarismo y su combinación casi que la asegura.

Antes del 2025, mientras la prevalencia en países desarrollados, será mayor en la población mayor de 65 años, en los países en vía de desarrollo la mayor prevalencia de diabetes estará entre los 45 y 64 años de edad, afectando sus años más productivos.

Existen dos tipos básicos de diabetes: mellitus o insípida, nos detendremos a analizar la diabetes mellitus, principalmente por su alta frecuencia y mencionaremos la diabetes insípida para saber cual es su principal diferencia.

La diabetes mellitus es una enfermedad crónica causada por deficiencias inherentes y/o adquiridas en la producción de insulina por el páncreas. Tal deficiencia da lugar a concentraciones crecientes de glucosa en sangre, lo que la convierte en una seria enfermedad que si no se controla, produce daños irreparables especialmente de los vasos sanguíneos y los nervios de múltiples órganos y sistemas del cuerpo. Cuando la diabetes no es tratada, el azúcar y las grasas que consumimos permanecen en la sangre en forma de glucosa y, con el correr del tiempo, dañan órganos vitales. La diabetes mellitus puede causar enfermedades graves que se explican más adelante y que las personas que no saben que tienen diabetes o no la controlan, son particularmente vulnerables a estas complicaciones.

Lo que sucede en la diabetes, es la dificultad del organismo para regular los niveles de glucosa en sangre, y puede deberse a varias causas, que impiden o no permiten utilizar adecuadamente la insulina. La insulina es una hormona producida por el páncreas, y que al ser liberada al torrente sanguíneo, cumple la función de transportar la glucosa (el azúcar) al interior de cada célula, donde luego se transformara, en la energía necesaria para que cada célula desarrolle su actividad.

El azúcar, el almidón y otros alimentos, son transformados en glucosa, la cual también es producida por el propio cuerpo en el hígado y los músculos. La glucosa, luego de ser transportada al interior de la célula, se convierte en la energía que necesitamos para vivir. Aunque tanto los factores genéticos como medioambientales, tales como la obesidad y la falta de ejercicio, parecen desempeñar un rol importante. La causa de la diabetes continúa siendo un misterio, por ello es una enfermedad crónica tratable pero, hoy por hoy, incurable.

Causas

La diabetes, es más un síndrome que una enfermedad, que tiene como resultado una hiperglucemia (niveles elevados de glucosa circulantes en sangre, aquella glucosa que no ha podido ser llevada por la insulina a las células para ser transformada en energía).

Las principales causas desencadenantes o factores de riesgo, de una diabetes mellitus son:
• Predisposición genética (antecedentes familiares de primer grado de Diabetes Mellitus).
• Alteraciones en la función del páncreas.• Factor inmunológico (anticuerpos anti-insulina).
• Obesidad, sobre todo con distribución abdominal de la grasa corporal.
• Sedentarismo.