martes, 2 de agosto de 2011

Clasificacion de la Diabetes


La insulina es la hormona encargada de regular cantidad de azucar circunlante en sangre. Ya sea natural o síntética.
Clasificación:

Existen dos tipos fundamentales de diabetes mellitus, tipo 1 y tipo 2, de las cuales la tipo 2 corresponde del 90 a 95% de los pacientes con diabetes mellitus en el mundo. La Federación Internacional de Diabetes estima que hay 140.000.000 de personas afectadas por diabetes tipo 2 en el mundo y 17.000.000 de afectados por la diabetes tipo 1. Además de otros tipos raros de diabetes que mencionaremos.

• Diabetes tipo 1: también llamada diabetes insulinodependiente o diabetes juvenil. En este caso lo que sucede es que hay destrucción autoinmune de las células beta del páncreas, las directamente responsables de la producción de la insulina. La tasa de destrucción de las células beta es bastante variable, pudiendo ser rápida en algunos individuos (principalmente niños) y lenta en otros (principalmente adultos) y por ello con diversos grados de severidad. El comienzo suele ser de forma brusca y eventualmente se convierten en dependientes de insulina de acuerdo al grado de daño de las células beta. Puede afectar a individuos de cualquier edad pero suele presentarse en niños y adultos jóvenes antes de los 30 años de edad. No suele relacionarse con la obesidad pero su presencia no descarta el diagnóstico. Estos pacientes tienen tendencia a presentar otras enfermedades autoinmunes.

Dentro de la diabetes tipo 1 también encontramos la diabetes idiopática, es un pequeño grupo dentro de este tipo de diabetes y esta relacionado con la etnia africana o asiática, con un fuerte componente hereditario y no es autoinmune.

• Diabetes tipo 2: caracterizada por resistencia a la insulina asociada usualmente a un déficit relativo de insulina. Este tipo de pacientes, usualmente no requiere el uso de insulina y pueden controlar los niveles de glucosa en sangre con dieta, ejercicio físico regular, medicamentos orales y algunos casos pueden requerir insulina. Tiene una gran relación con la obesidad, ya que la obesidad está presente en el 80% de los pacientes con diabetes tipo 2.

Es de comienzo insidioso y el riesgo de desarrollar esta forma de diabetes aumenta con la edad, el peso y la falta de actividad física. Es más frecuente en mujeres con antecedentes de diabetes gestacional y en individuos con hipertensión o dislipemia. También llamada diabetes no-insulinodependiente o diabetes del adulto ya que no se precisa la aplicación de insulina, para mantener la vida aunque pueda necesitarla para controlar la glucemia. La mayoría de los adultos mayores de 40 años con diabetes, tienen la del tipo 2. Pero con los cambios en los hábitos de alimentación y sedentarismo, se ha visto un aumento de la obesidad en niños y adultos jóvenes y con ello un aumento de la frecuencia de diabetes tipo 2 en estas edades.

• Otros tipos de diabetes:
“Diabetes Gestacional”, es la diabetes que comienza o se diagnostica por vez primera durante el embarazo. Ocurre en el 2-5% de todos los embarazos. Si no es controlada puede tener consecuencias en el feto, pero que suele desaparecer en el post parto. Con el inconveniente, de convertirse en un importante factor de riesgo de desarrollar una diabetes tipo 2, a lo largo de la vida y una tendencia a repetirse en futuros embarazos.

• Otros tipos específicos de diabetes:
- Defectos genéticos de la función de la célula beta: se caracterizan por su inicio a edades precoces de la vida. Antes conocidas como MODY (Maturity-Onset Diabetes of the Young). Son hereditarias, con un modelo de herencia autosómico dominante.
- Defectos genéticos en la acción de la insulina
- Enfermedades del páncreas exocrino: la parte exocrina del páncreas corresponde al 20% de su funcionalidad y está dedicada a la secreción de enzimas digestivas, que se utilizan en la transformación de los alimentos.
- Endocrinopatías: al ser el páncreas una glándula que el 80% de su funcionalidad es secretar hormonas al torrente sanguíneo, este puede verse afectado en caso de alteraciones en la producción de ciertas hormonas.
- Infecciones: rubéola congénita, citomegalovirus y otras
- Formas no comunes de diabetes mediada por fenómenos inmunes
- Medicamentos
- Otros síndromes genéticos asociados a veces con diabetes: Síndrome de Down, Klinefelter o Turner en otros.

sábado, 2 de julio de 2011

CETOACIDOSIS DIABÉTICA

CETOACIDOSIS DIABÉTICA

En situaciones de descontrol, el diabético presenta compuestos llamados cetónicos en la sangre y en su orina. Esto puede ocurrir cuando el nivel de azúcar se ha mantenido muy elevado por tiempo prolongado. Esta condición afecta con mayor frecuencia a los diabéticos tipo 1.

Es frecuente que ocurra cuando la persona ha estado sometida a períodos de estrés, cirugías, enfermedades o si ha omitido sus medicamentos para la diabetes. La cetoacidosis diabética puede llevar fácilmente al coma con daños cerebrales o la muerte inclusive.

Los síntomas de cetoacidosis diabética pueden incluir:

1. Náusea y vómitos
2. Dolor abdominal
3. Exceso de sueño
4. Boca seca, sed excesiva
5. Orinar con mucha frecuencia
6. Aliento con olor a “dulce o manzanas”
7. Respiración dificultosa
8. Dolor torácico

Esta constituye una grave emergencia. Las personas deben trasladar al paciente a un centro de atención, llamar a una ambulancia y comunicarse con el equipo médico.

jueves, 2 de junio de 2011

LA HIPERGLICEMIA O AZÚCAR ELEVADA

LA HIPERGLICEMIA O AZÚCAR ELEVADA


Cuando el nivel de azúcar sanguíneo es muy elevado se produce la condición llamada hiperglicemia. Esta puede producir problemas graves, incluso el llamado “coma diabético” y la cetoacidosis diabética que pueden ser tan graves como para causar la muerte. Puede producirse por medicación insuficiente u omitir dosis del medicamento, enfermedades concurrentes, especialmente las infecciones aun tan cotidianas como la gripe, diarreas y vómitos. También puede ser el producto de excesos en las comidas, omitir las rutinas acostumbradas de actividad física o ejercicios.
Muchas veces la hiperglicemia está libre de síntomas o sea, es asintomática.

Sin embargo, algunos síntomas de la hiperglicemia pueden incluir:

1. Sed excesiva
2. Cansancio fácil
3. Aumento de las micciones
4. Vista nublada
5. Pérdida de conciencia

Ante la sospecha de esta anomalía, debe realizar la medición de la glicemia capilar o glucometría. De verificar esta situación, debe comunicarse con su equipo de salud, especialmente si su nivel de azúcar es mayor de 240 mg. (Vea también la sección Cetoacidosis diabética).

La hiperglicemia crónica también produce daño a los vasos sanguíneos y a los nervios que con el tiempo llevan a las complicaciones de la diabetes como ceguera, falla renal, daño cardíaco, daño cerebral y otros.

lunes, 2 de mayo de 2011

DIABÉTICO, CUIDADO CON LOS DEMÁS

DIABÉTICO, CUIDADO CON LOS DEMÁS


El diabético que más sabe, vive más y vive mejor. Sin embargo, la salud se debe proteger adecuadamente de otras amenazas contra el bienestar.

Lo mejor es informarse con diligencia sobre aquellas enfermedades que se han presentado en nuestro entorno familiar, social, laboral y comunitario.

Incluso en los tiempos que vivimos debemos estar al tanto de amenazas globales como la posible epidemia de gripe aviar, el dengue, etc.

Una persona con una formación integral en cualquier profesión debe procurar aprender acerca del funcionamiento y cuidado de su propio cuerpo.

Todo diabético debe realizarse exámenes complementarios como una radiografía de tórax, mediciones de colesterol, triglicéridos, etc. También es importante practicarse exámenes del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (sida). A la vez, el examen de papanicolau anual debe ser realizado en toda mujer sexualmente activa y el hombre debe hacerse un tacto rectal cada año y la determinación del antígeno prostático específico.

Los mayores de 50 años deben realizarse colonoscopías para detectar el cáncer de colon en épocas tempranas donde puede ser curado.

Sobre todo debemos medir la presión arterial y anotar el resultado con frecuencia pues no en vano la hipertensión arterial recibe el nombre del ‘asesino silencioso’.
Como ves, la salud es nuestro mayor tesoro, pero exige disciplina y seriedad para conservarla en su óptima calidad.

¿QUÉ ES LA HIPOGLICEMIA Y CÓMO DETECTARLA?

¿QUÉ ES LA HIPOGLICEMIA Y CÓMO DETECTARLA?

Hipoglicemia es el término médico para designar a la disminución del nivel de azúcar en la sangre. Aunque tradicionalmente se dice que se ha presentado una hipoglicemia cuando el nivel está por debajo de 60 ó 50 mg, en la práctica muchas personas presentan síntomas cuando sus niveles han descendido a 80 ó 70 mg o incluso cuando descienden de niveles muy elevados a aquellos que podríamos calificar de “normales”.


El dato más importante es saber que puede producirse daño cerebral irreversible en una persona que presente una hipoglicemia severa por un tiempo prolongado.
Con frecuencia los episodios hipoglicémicos se presentan debido a los siguientes acontecimientos:

1. Ingestión reducida de alimentos, a menudo como parte de esas dietas “locas” para perder peso.
2. Ingestión de licores de cualquier tipo.
3. Exceso de actividad física sin haber aumentado la comida de forma proporcional.
4. Omitir comidas o “saltar garrocha” como a veces decimos.
5. Exceso de insulina, dosis exageradas de los medicamentos de la diabetes o el uso de otros medicamentos, drogas ilícitas o licor que presentan interacción entre sí y disminuyen el azúcar en la sangre.

Los síntomas de hipoglicemia suelen ser:

1. Sensación mal definida de malestar o indisposición.
2. Habla confusa que puede aparentar embriaguez.
3. Visión nublada.
4. Sueño excesivo, incluso en situaciones como al conducir.
5. Caminar de forma tambaleante (como de borracho).
6. Dolor de cabeza.
7. Temblor de las manos.
8. Sudoración súbita y profusa (fría).
9. Mal humor o irritabilidad.
10. Mareos, debilidad, cansancio.
11. Inconsciencia, coma y muerte o daño cerebral irreversible.

sábado, 2 de abril de 2011

LA FAMILIA DEL DIABÉTICO

La familia del diabético juega un papel fundamental para conseguir la victoria contra la diabetes. Es importante no aislar al diabético sino darle apoyo emocional y motivarlo a hablar del tema, de sus temores y sus interrogantes. La familia debe orientarse a la búsqueda de información relativa a la enfermedad y su tratamiento apropiado.

Debe solicitar asesoría médica para la prevención de las complicaciones y también de la forma de prevenir la diabetes en otros miembros. Debe convertirse en un “organismo informado” de manera que pueda rechazar los eternos “brujos y curanderos” que buscan embaucar inocentes.
Es necesario que las personas entiendan que cuando aparece un diabético, la familia entera debe cambiar y mejorar su estilo de vida.

No es adecuado que, mientras al paciente se le manda a ejercitarse y modificar su dieta, el resto de la familia siga frente a él, cayendo en el sedentarismo y excesos dietéticos.

Esto es más importante en el caso de los niños diabéticos, que como todos los niños tienen la tendencia a copiar los actos de sus mayores y no sus discursos.

La familia debe convertirse en un grupo promotor de las actividades físicas y, si es posible, las deportivas. Tiene que aprender acerca de comer sanamente en su totalidad y no solo “poner a dieta al diabético”.

Deben vigilarse el cumplimiento del uso de los medicamentos y de la insulina, pero sin convertirse en un “odioso centinela”, sino más bien, enfatizando las conveniencias de realizar un tratamiento que preserve la salud del diabético y que exprese directamente el deseo familiar de conservarlo en buenas condiciones para el disfrute del tiempo en común con la familia.

Muchas familias descuidan estos aspectos durante años, y a veces décadas, para después terminar sacrificando muchos de sus recursos y esfuerzos lidiando con el diabético discapacitado o complicado, y entonces, extenuados, llegan a la conclusión de que hubiera sido más fácil convertirse en una familia de apoyo al diabético desde el inicio.

miércoles, 2 de marzo de 2011

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO DE LA DIABETES?

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO DE LA DIABETES?


El tratamiento de la diabetes actualmente es muy efectivo, pero requiere aprendizaje y perseverancia. Debe ser instituido lo más temprano posible para que sea capaz de evitar las complicaciones ocasionadas por esta enfermedad. Estas complicaciones se producen cuando la enfermedad pasa desapercibida o cuando, como vemos frecuentemente, las personas no le dan la importancia debida al diagnóstico que se les ha presentado.

El tratamiento debe ser hecho a la medida de cada paciente, por lo que aquí solo les presentaré una visión general que debe ser ajustada a través de la comunicación entre el paciente, su familia, su médico y su equipo de salud.

En el tratamiento deben considerarse como altas prioridades lo siguiente:

1. Actividad física o ejercicio
2. Plan de alimentación
3. Medicamentos orales y/o insulina
4. Educación en diabetes
5. Participación del paciente y su familia en grupos de diabéticos
6. Vida social
7. Control médico preventivo, planeado y periódico

Cada uno de estos aspectos se “dosificará” y se “negociará” con el paciente y sus familiares cercanos. En estos se deberá tener en cuenta también la edad, condición física actual, su habilidad para manejar estos factores, los costos que cada uno de ellos
conlleva, y la capacidad familiar para afrontarlos. Deben analizarse los antecedentes como infartos previos, hipertensión y capacidad sensorial como la visual.

Sin embargo, cada uno de estos componentes del tratamiento deben indicarse tomando también en cuenta el gusto del paciente, pues si lo que se le proponga compagina bien con sus gustos, es más probable que lo mantenga durante mucho tiempo y por tanto sea muy exitoso.