lunes, 3 de octubre de 2016

Efectos de las medicinas para la diabetes

Con el tiempo, los niveles altos de azúcar en la sangre pueden causar problemas de salud. Estos problemas incluyen
  • ataques al corazón y otros problemas cardíacos
  • ataques o “derrames” cerebrales
  • problemas en los riñones
  • daño a los nervios
  • problemas digestivos
  • problemas en los ojos
  • problemas en los dientes y las encías
Usted puede prevenir los problemas de salud manteniendo sus niveles de azúcar en la sangre dentro de los niveles recomendados. El azúcar en la sangre también se llama glucosa en la sangre.
Todas las personas con diabetes deben comer saludablemente y hacer actividad física con regularidad. La mayoría de las personas necesitan uno o más medicinas para la diabetes. El tipo de medicina que tome depende de
  • el tipo de diabetes que tiene
  • su horario
  • otros problemas de salud que padezca
Según sus necesidades y conforme el tiempo avance, sus medicinas podrían cambiar.
Las medicinas para la diabetes ayudan a mantener el azúcar en la sangre dentro de los niveles deseados. Los “niveles deseados” son los niveles recomendados por expertos en diabetes y su médico o educador en diabetes.

¿Cómo puedo impedir que mi nivel de azúcar en la sangre sea demasiado alto o demasiado bajo?

Debe examinar su nivel de azúcar en la sangre en forma periódica con un monitor de glucosa en la sangre. Su médico o el personal del consultorio pueden enseñarle cómo usar el monitor. Deberá anotar cada medición y mostrar este registro a su médico. Este usará esta información para decidir qué cantidad de insulina es adecuada para usted.

Las mediciones del nivel de azúcar en la sangre pueden variar en función de su estilo de vida. Los niveles de estrés, con qué frecuencia hace ejercicio y cuán rápido el cuerpo absorbe los alimentos son factores que pueden afectar las mediciones. Los cambios hormonales relacionados con la pubertad, los ciclos menstruales y el embarazo también pueden hacerlo. Una enfermedad, un viaje o un cambio en su rutina podrían llevar aparejada la necesidad de monitorear su nivel de azúcar en la sangre más a menudo.

¿Cómo puedo manejarme frente a una reacción a la insulina?

Las personas que tienen diabetes deben llevar, al menos, 15 gramos de un carbohidrato de acción rápida en todo momento para un caso de hipoglucemia o una reacción a la insulina. Los siguientes son ejemplos de recursos de energía rápida que pueden aliviar los síntomas de una reacción a la insulina:
  • Gaseosa no dietética: ½ a ¾ vaso.
  • Jugo de fruta: ½ vaso.
  • Fruta: 2 cucharadas de uvas pasas.
  • Leche: 1 taza.
  • Caramelo: 5 pastillas.
  • Comprimidos de glucosa: 3 comprimidos (5 gramos cada uno).
Si no se siente mejor 15 minutos después de tomar un carbohidrato de acción rápida o si el monitoreo indica que el nivel de azúcar en la sangre es todavía demasiado bajo, tome otros 15 gramos de un carbohidrato de acción rápida.

Enseñe a sus amigos, compañeros de trabajo y familiares cómo tratar la hipoglucemia, porque es posible que, a veces, necesite su ayuda. Además, mantenga a mano un suministro de glucagón. El glucagón viene en un kit con un polvo y un líquido que deben mezclarse y luego inyectarse. Le elevará el nivel de azúcar en la sangre. Si usted está inconsciente o si no puede comer ni beber, otra persona puede aplicarle una inyección de glucagón. Hable con su médico para obtener información sobre cuándo y cómo usar glucagón. 

¿Qué es una reacción a la insulina?

Si va a usar insulina de acción rápida, debe tener en cuenta las reacciones a la insulina y saber cómo tratarlas. La insulina de acción rápida comienza a actuar con mucha rapidez. Así que, mientras usted y su médico colaboran para averiguar cuál es la dosificación correcta de esta insulina, es posible que usted tenga algunas reacciones a la insulina.

La hipoglucemia es el nombre para una afección en la cual el nivel de azúcar en la sangre es demasiado bajo. Si usted usa insulina, su nivel de azúcar en la sangre puede bajar demasiado si hace más ejercicio de lo habitual, si no come lo suficiente, si no come puntualmente o si se aplica demasiada cantidad de insulina. La mayoría de las personas que se aplican insulina tienen reacciones a la insulina en algún momento. Entre los signos de una reacción a la insulina y de hipoglucemia, se incluyen los siguientes:
  • Sentirse muy cansado.
  • Bostezar con frecuencia.
  • No poder hablar o pensar con claridad.
  • Perder coordinación muscular.
  • Sudoración.
  • Contracciones espasmódicas.
  • Tener una convulsión.
  • Sentir, en forma repentina, que uno está por desmayarse.
  • Ponerse muy pálido.
  • Perder el conocimiento.

¿Dónde me inyecto la insulina?

La insulina se inyecta justo debajo de la piel. Su médico o el personal del consultorio pueden mostrarle cómo y dónde aplicarse una inyección de insulina. Los lugares habituales para inyectarse insulina son la parte superior del brazo, el frente y el costado de los muslos y el abdomen. No se inyecte insulina en un lugar que esté a menos de 2 pulgadas del ombligo.

Para evitar que se le engrose la piel, trate de no inyectarse insulina en el mismo lugar una y otra vez. En vez de eso, vaya rotando los lugares de inyección.

¿Cómo preparo la dosis correcta de insulina?

Puede aplicarse insulina con una jeringa que usted carga desde un vial o con una pluma dosificadora que contenga insulina. Para preparar una dosis de insulina con una jeringa, siga los siguientes pasos:
  1. Lávese las manos.
  2. Retire la cubierta plástica del nuevo frasco de insulina y limpie el tapón del frasco con un hisopo de algodón que haya embebido en alcohol. Lo mejor es que la insulina de acción rápida esté a temperatura ambiente antes de inyectársela.
  3. Tire hacia atrás del émbolo de la jeringa. Esto carga una cantidad de aire en la jeringa que es igual a la dosis de insulina que se está aplicando. Luego inserte la aguja de la jeringa a través del tapón de caucho del frasco de insulina. Inyecte aire en el frasco empujando el émbolo de la jeringa hacia adelante. Luego, ponga el frasco boca abajo.
  4. Asegúrese de que la punta de la aguja esté dentro de la insulina. Tire del émbolo de la jeringa hacia atrás para cargar en la jeringa la dosis correcta de insulina (IMAGEN 1). La dosis de insulina se mide en unidades.
  1. Asegúrese de que no haya burbujas de aire en la jeringa antes de retirar la aguja del frasco de insulina. Las burbujas de aire pueden reducir la cantidad de insulina que se aplica con la inyección. Si hay burbujas de aire, sostenga la jeringa y el frasco derechos hacia arriba con una mano, golpee suavemente la jeringa con la otra mano y permita que las burbujas floten hacia la superficie. Empuje el émbolo de la jeringa para hacer pasar las burbujas de aire de nuevo al frasco de insulina. Luego extraiga la dosis de insulina correcta tirando del émbolo hacia atrás.
  2. Límpiese la piel con un algodón embebido en alcohol (IMAGEN 2). Sujete un pliegue de piel e inyéctese la insulina en un ángulo de 90° (IMAGEN 3). (Si usted es una persona delgada, es posible que deba pincharse la piel e inyectarse la insulina en un ángulo de 45° [IMAGEN 4]). Una vez que tenga la aguja en la piel, no es necesario que lleve el émbolo de la jeringa hacia atrás para revisar si hay sangre.
Si su insulina de acción rápida viene en una pluma, su médico o el personal del consultorio pueden mostrarle cómo usarla de manera correcta. Siga las instrucciones atentamente.

¿Puedo mezclar insulina de acción rápida con otros tipos de insulina?

Puede mezclar una insulina de acción rápida con una insulina de acción intermedia, de acuerdo con las instrucciones de su médico. La insulina de acción rápida siempre debe cargarse primero en la jeringa. Esto impedirá que la insulina de acción intermedia se traspase al frasco de la insulina de acción rápida. Después de mezclar la insulina de acción rápida con una insulina de acción intermedia en la misma jeringa, usted debe inyectarse la mezcla debajo de la piel en el término de 15 minutos. Recuerde que debe comer en el término de 15 minutos después de aplicarse la inyección.